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La chufa
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Suele ser de piel fina, con tejido suberificado y elevado contenido en grasa y azúcares. Con mayor frecuencia las chufas son redondeadas y alargadas, conocidas tradicionalmente como Llargueta y Ametlla. Se cultiva en terrenos sueltos, con una textura franco-arenosa. En ellos se obtienen los tubérculos de mayor calidad (sabor típico e intenso, piel fina y mayor tamaño) necesarios para la elaboración de la horchata. Las condiciones idóneas para el desarrollo de este tubérculo son: temperatura mínima del suelo 12ºC para la iniciación de la brotación del tubérculo, clima suave con temperaturas medias entre 13º y 25º y humedad elavada, tanto ambiental como en el suelo. Se planta en abril-mayo y se recolecta en octubre-diciembre. Su peso unitario está
comprendido entre 0,45 y 0,80 gramos, en fresco, por unidad. En cuanto
a los parámetros morfológicos para la chufa tierna, el
largo está comprendido entre 0,9 y 1,6 cm., mientras que el ancho
lo Chufa de Valencia (M.A.P.A.) |