Más datos sobre San Cristóbal (Patrón de Alboraya)



Historia de San Cristóbal tomada del Santoral de la página www.churchforum.org
Datos de Alboraya tomados del texto publicado en el programa de fiestas 2001, editado por el Ayuntamiento de Alboraya.

San Cristóbal
( mártir del Siglo III
)
"el que carga o portador de Cristo"


Lienzo antiguo, mostrando a San CristóbalSan Cristóbal es el popularísimo gigantón que antaño podía verse con su barba y su cayado en todas las puertas de las ciudades. Esto era debido a que según la creencia popular bastaba mirar su imagen para que el viajero se viese libre de todo peligro durante aquel día. Más recientemente se asocia una imagen de San Cristóbal a los automóviles, porque los automovilistas más piadosos llevan una medalla de san Cristóbal junto al volante. Pero, ¿quién era realmente San Cristóbal?
Con la historia en la mano poco puede decirse de él, como mucho que fue un mártir de Asia Menor a quien ya se rendía culto en el siglo V. Su nombre griego, cuyo significado es "el portador de Cristo", es enigmático, y se empareja con una de las leyendas más bellas y significativas de toda la tradición cristiana. Nos lo pintan como un hombre muy apuesto de estatura colosal, con gran fuerza física, y tan orgulloso que no se conformaba con servir a amos que no fueran dignos de él. Cristóbal sirvió primero a un rey, aparente señor de la tierra, a quién vío temblando un día cuando le mencionaron al demonio.

Cristóbal entonces decidió ponerse al servicio del diablo, verdadero príncipe de este mundo, y buscó a un brujo quien se lo presentó. Pero en el camino el brujo pasó junto a una cruz y, temblando, la evitó. Cristóbal le preguntó entoncés si él le temía a las cruces, contestándole el brujo que no, que le temía a quién había muerto en la cruz, Jesucristo. Cristóbal le preguntó entonces si el demonio temía también a Cristo, y el brujo le contestó que el diablo tiembla a la sola mención de una cruz donde murió el tal Jesucristo.

Estampa de San Cristóbal¿Quién podrá ser ese raro personaje tan poderoso aun después de morir? - pensó Cristóbal. Y se lanzó a los caminos en su busca. Terminó por apostarse junto al vado de un río por donde pasaban incontables viajeros a los que él llevaba hasta la otra orilla a cambio de unas monedas. Nadie le daba razón del hombre muerto en la cruz que aterrorizaba al Diablo.

Hasta que un día cruzó la corriente cargado con un insignificante niño a quien no se molestó en preguntar (¿qué va a saber aquella frágil criatura?) A mitad del río su peso se hizo insoportable y sólo a costa de enormes esfuerzos consiguió llegar a la orilla. Cristóbal llevaba a hombros más que el universo entero, al mismo Dios que lo creó y redimió. Por fin había encontrado a Aquél a quien buscaba.

-¿Quién eres, niño, que me pesabas tanto que parecía que transportaba el mundo entero?
-Tienes razón, - le dijo el Niño - peso más que el mundo entero, pues soy el creador del mundo. Yo soy Cristo. Me buscabas y me has encontrado. Desde ahora te llamarás Cristóforo, Cristóbal, el portador de Cristo. A cualquiera que ayudes a pasar el río, me ayudas a mí.

Cristóbal fue bautizado en Antioquía. Se dirigió sin demora a predicar a Licia y a Samos. Allí fue encarcelado por el rey Dagón, que estaba a las órdenes del emperador Decio. Resistió a los halagos de Dagón para que se retractara. Dagón le envió dos cortesanas, Niceta y Aquilina, para seducirlo. Pero fueron ganadas por Cristóbal y murieron mártires. Después de varios intentos de tortura, ordenó degollarlo. Según Gualterio de Espira, la nación Siria y el mismo Dagón se convirtieron a Cristo.

San Cristóbal es un Santo muy popular, y poetas modernos, como García Lorca y Antonio Machado, lo han cantado con inspiradas estrofas. Su efigie, siempre colosal y gigantesca, decora muchísimas catedrales, como la de Toledo, y nos inspira a todos protección y confianza. Sus admiradores, para simbolizar su fortaleza, su amor a Cristo y la excelencia de sus virtudes, le representaron de gran corpulencia, con Jesús sobre los hombros y con un árbol lleno de hojas por báculo. Esto ha dado lugar a las leyendas con que se ha oscurecido su vida. Se le considera patrono de los transportadores y automovilistas.

10 de julio: Festividad de San Cristóbal en Alboraya


San Cristóbal, en procesión por las calles de Alboraya, el 10 de julioSan Cristóbal es el patrón de Alboraya y como tal se le homenajea todos los 10 de julio, dentro de las Fiestas Patronales del pueblo. Aunque la historia sobre los orígenes de San Cristóbal en Alboraya puede encontrarse en diversas versiones, hay muchos puntos coincidentes entre ellas, y todas se han transmitido por medio de la tradición oral.
A diferencia de la versión que ubicaba a la imagen bajo tierra por temor a la invasión de los Sarracenos ( ver página de las ermitas), podemos encontrar otra versión en la que se cuenta que la imagen antigua de nuestro patrón llegó a Alboraya debido a un naufragio. Un barco que llevaba la imagen de nuestro patrón se hundió en nuestras costas y la talla del santo fue arrastrada por el mar, quedando sepultada bajo la arena de nuestra playa. Sobre esta tierra se construyó una cuadra donde se guardaban animales, pero, para sorpresa de todos los vecinos de la zona, todos los animales a los que se daba cobijo en ella morían inexplicablemente. Ante este hecho tan extraño, el dueño de la cuadra intentó averiguar cuál era la causa del mismo. Al excavar en la tierra localizó la talla, y el hecho se difundió rápidamente entre todos los vecinos de las alquerías cercanas, que entendieron que aquello había sido un milagro y acordaron edificar una ermita dedicada a San Cristóbal, a orillas del Carraixet.

 

Els Portadors de Sant Cristòfol

Portadores del anda de San Cristóbal en el año 2001

Los portadores de San Cristóbal ("Portadors de Sant Cristòfol") son quienes llevan a hombros, con gran emoción, el anda o tabernáculo con la cual se saca al Santo Patrón en procesión. Muchos han sido los hombres que han realizado esta tarea con devoción a lo largo de muchos años, compartiendo anécdotas, momentos inolvidables y vivencias con compañeros, muchos de ellos ya en el recuerdo. Ellos han contribuido a engrandecer la fiesta central del pueblo de Alboraya.

Allá por el año 1948, y siguiendo la idea del tío Ramonet "el de Bronquina" (segundo alcalde de Alboraya en ese año y presidente de la Cooperativa Agraria), doce hombres devotos comenzaron esta tarea de llevar al Santo: Pepe "el Moliner", Sento "el de Fesol", Toni "Tot arreu", Sento "el de Morulla", Pepe "el de Mateu", Pepe "el de Pinrela", Miguel "el de Fesol", Sento "el Gallinero",
Pepe "el de Catarro", Toni "el de Bernat", Pepe "el de Masianet" y Sento "el de Tito".

Los portadores se suceden a lo largo de los años, sólo cuando la edad ya no les permite continuar, eso sí. Cuando un portador deja su función él mismo busca su sustituto. Generalmente es un "derecho" que pasa de unos miembros de la familia a otros, aunque se puede conceder también, por ejemplo, a un amigo de confianza.

Hoy en día se saca en procesión una réplica de la imagen original, para proteger el estado de la primera, que podría deteriorarse debido a su antigüedad. En la imagen original, de gran belleza y valor, puede observarse una peculiaridad que no todos los alborayenses saben, y es que si uno se fija en su pierna derecha puede observarse una estrella que se le hizo cuando lo desenterraron. Sobre esa estrella no se puede pintar porque no existe ningún tipo de pintura que se agarre a esa superficie. Esa particularidad todavía añade más misterio, respeto y belleza a la talla de nuestro Patrón.

Durante todos los años que los portadores han sacado al Santo en procesión se han sucedido anécdotas curiosas que se guardan en la memoria con cariño. Quizá la más entrañable es la que sucedió en el primer año, en 1948, cuando era párroco de la Iglesia de Alboraya, Don Salvador Dasí. Los portadores llevaron la imagen durante la primera procesión vestidos con un impecable traje, pero debido al sofocante calor todos acabaron totalmente exhaustos y empapados en sudor. Hablaron con el párroco, intentando negociar su vestimenta para el año siguiente, con la cordial amenaza de no sacarlo si era con el traje. Ante tal plante, el cura tuvo que ceder y desde ese año los portadores llevan el anda en mangas de camisa.

El día de la festividad de San Cristóbal, el 10 de julio, culminan las fiestas. Se suele celebrar un volteo general de campanas y una solemne misa en la Iglesia Parroquial de Alboraya. Después de la misa se hace la tradicional bendición de vehículos delante de la Iglesia, por ser San Cristóbal el patrón de los conductores. Por la tarde se engalanan los balcones, se alfombran las calles con la agradable "murta" (con el acto que se conoce popularmente como "la entrà de la murta", "la entrada de la murta", una especie de hierba aromática) y al anochecer la procesión transcurre por las calles que conforman el recorrido habitual.
Al finalizar la procesión se dispara un castillo de fuegos artificiales y después se suele realizar el acto final de las fiestas, que normalmente es una actuación de variedades o un concierto.
Desde hace unos años, los horchateros han querido colaborar con un detalle en este día del Patrón y, aparte de su participación en otro día de fiestas en el que regalan horchata y "fartons" en la Avenida de la Horchata, este día realizan envíos de "horchateras" (a modo de recipiente artesano donde se mantiene fresco este delicioso producto y desde el que se sirve) para sus Altezas Reales (Palacio de la Zarzuela), Presidente del Gobierno (Palacio de la Moncloa) y para el Presidente de la Comunidad Valenciana (Palau de la Generalitat).

 

La histórica Fiesta de San Cristóbal en la Ermita


Durante el primer fin de semana de mayo se celebra la Fiesta de San Cristóbal en Alboraya (independientemente del día que se le dedica como culminación de las Fiestas Mayores). Esta fiesta está organizada por la Cofradía de San Cristóbal, que tiene unos 80 miembros, y consiste en el traslado del Santo Patrón desde la Parroquia de Alboraya hasta la Ermita de San Cristóbal, situada en la Partida del Miracle.
La Ermita se decora y se arregla para esta fiesta. El domingo por la mañana se oficia una Misa Mayor y luego hay un aperitivo, tras el cual se emprende el regreso hacia la Parroquia nuevamente. Este regreso es un acto vistoso y alegre. En la fiesta toman un papel relevante los Clavarios.

Esta fiesta es muy antigua, celebrándose desde mediados del siglo XIX. Como antaño, cuando el Santo está en la Ermita se le cantan gozos. A veces se deja el anda en alguna de las casas del vecindario, que suelen participar activamente en los festejos.
Al final se suele disparar un castillo de fuegos artificiales o una "mascletà".

Tal y como cuenta el cronista de Semana Santa, el señor Miguel Alemany, en los tiempos de postguerra se hacía una charanga el domingo tras la Misa, que era muy solemne. También iba el "rosario de la aurora".



Existe una página web dedicada a la Fiesta de San Cristóbal en la ciudad de Valencia:

www.fiestasancristobal.net , realizada por la Junta de Clavarios de la Cofradía de San Cristóbal en Valencia.


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